¿Por qué todo me afecta tanto? Comprendiendo el Trastorno Límite de personalidad¿Alguna vez has sentido que tus emociones son una montaña rusa que no puedes detener? ¿O que tus relaciones pasan del amor al odio en cuestión de segundos? Para muchas personas, esto no es solo una «fase», sino la realidad diaria de vivir con el Trastorno Límite de la  Personalidad. Quienes lo padecen en muchas ocasiones son etiquetados como personas «difíciles», cuando la realidad es mucho más profunda. En este artículo te daremos las claves para comprender el trastorno límite de personalidad.

Síntomas del trastorno límite de personalidad

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) es una de las condiciones psicológicas más complejas y a la vez, más incomprendidas. El TLP se caracteriza por una impulsividad intensa y una inestabilidad persistente en las emociones, la autoimagen y las relaciones interpersonales. Las personas que lo presentan suelen experimentar sus emociones de manera muy intensa y cambiante, lo que les genera una sensación de desbordamiento, generando un gran sufrimiento interno y dificultando su día a día.

El TLP comienza en las primeras etapas de la vida adulta y se manifiesta a través de los siguientes síntomas:

Miedo al abandono: Las personas que padecen TLP presentan un miedo intenso a ser abandonadas. Por ello, hacen esfuerzos desesperados por evitar que esto ocurra, ya sea el abandono real o imaginado. En muchas ocasiones es tal el miedo que prefieren alejarse o rechazar a los demás para evitar ser heridos.

Relaciones “blanco o negro”: Presentan un patrón de relaciones interpersonales inestables que fluctúan entre la idealización y la devaluación. La otra persona puede ser vista como un salvador o como alguien despreciable. Esta visión tan extremista de las relaciones provoca relaciones muy intensas, pero también muy inestables.

Crisis de identidad y sentimientos de vacío: Muestran una inestabilidad persistente e intensa de su autoimagen y de sí mismos, así como un sentimiento crónico de vacío. Por este motivo pueden desarrollar trastornos de la conducta alimentaria, y sus gustos, opiniones, valores y metas pueden cambiar drásticamente dependiendo de con quién estén.

Impulsividad y conductas autolesivas: Presentan conductas impulsivas en al menos dos áreas que son potencialmente peligrosas para ellos mismos, como pueden ser gastos excesivos, atracones de comida, consumo de sustancias etc… También pueden presentar actitudes, comportamientos o amenazas recurrentes de suicidio o conductas autolesivas.

Inestabilidad afectiva: Los cambios de humor en el TLP son rápidos e intensos, pudiendo durar horas y no días. Pueden pasar de la alegría a una tristeza devastadora o a una ira intensa por un desencadenante que para otros sería insignificante.

Desconexión de la realidad: Bajo periodos de estrés extremo, la persona puede sentir que está «fuera de su cuerpo» o que lo que ocurre no es real. También pueden aparecer ideas de sospecha o paranoia sobre las intenciones de los demás.

Causas del trastorno límite de la personalidad

Como pasa en otros trastornos, no existe una única causa que explique su aparición. Los estudios apuntan a un origen multifactorial donde factores biológicos, ambientales y psicosociales se entrelazan.

A nivel biológico, se sabe que la prevalencia del trastorno es cinco veces más frecuente entre familiares de primer grado de las personas con el trastorno que en población general.

El trastorno límite de la personalidad también se ha asociado con traumas experimentados durante la infancia como abuso sexual, físico o emocional, así como negligencia o abandono. Por otra parte, se ha observado que muchas personas que presentan TLP han mostrado apego inseguro con sus principales cuidadores, especialmente el apego desorganizado.

¿Cómo se trata el trastorno límite de la personalidad?

El trastorno límite de personalidad es una condición psicológica compleja, y probablemente por esta razón, es uno de los trastornos de personalidad con mayor número de estudios. Hoy sabemos que existen tratamientos eficaces que pueden mejorar la vida de quienes lo padecen.

Uno de los tratamientos principales es la psicoterapia. La terapia cognitivo-conductual ha demostrado su eficacia en este trastorno. Este tipo de terapia se enfoca en identificar y modificar patrones de pensamiento disfuncionales que influyen en las emociones y conductas.

Por otro lado, la terapia dialéctica-conductual está obteniendo muy buenos resultados. Combina aceptación y cambio, ayudando a la persona a entender sus emociones sin dejarse arrastrar por ellas.

Por otro lado, el tratamiento con psicofármacos también es necesario en ocasiones. Aunque no existe un fármaco específico para el TLP, la medicación puede ser útil para tratar síntomas concretos como la depresión, ansiedad, impulsividad y/o los cambios bruscos en el estado de ánimo.

Complementa el tratamiento la psicoeducación familiar, ya que el entorno cercano suele sufrir un gran desgaste.

El trastorno límite de personalidad es un trastorno complejo y difícil de comprender, pero hoy sabemos que es un trastorno tratable. Con apoyo profesional, herramientas adecuadas y tiempo, es posible aprender a gestionar las emociones, mejorar las relaciones y desarrollar una identidad más estable.

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